Paula Mayoral sufrió bullying en el instituto y la música fue su vía de escape: “Me salvó la vida”
25 oct 2025 • Por Lucía Cabrera Jiménez
Hay personas que disfrutan la música como hobby, pero para otras es una forma de vida. La música tiene un poder sanador capaz de curar heridas invisibles, como en el caso de Paula Mayoral, una adolescente que sufrió acoso escolar desde primaria hasta el instituto y encontró en ella su refugio.
La música y la salud mental
“Cuando llegaba de clase tras un día aterrador, lo único que necesitaba era encerrarme en mi habitación y poner en bucle mis canciones favoritas. Eso te hace sentir que no estás solo”, cuenta Paula. Toca la guitarra y el piano desde hace ocho años, y asegura que cuando lo hace, todo lo demás desaparece: “En ese momento solo estamos las cuerdas y yo.”
Ser autodidacta o aprender en una escuela
Comenzó a tocar el piano en la escuela de música En Sol Mayor de Alcorcón, pero después de tres años decidió continuar por su cuenta. Aunque reconoce que aprender sola tiene sus limitaciones, valora la libertad creativa que le da. La guitarra la domina completamente de oído, gracias a vídeos de YouTube y mucha práctica.
La música como herramienta para aprender idiomas
Paula asegura que escuchar canciones en inglés le ha ayudado a mejorar su pronunciación, vocabulario y comprensión. “Aprendes sin darte cuenta, las letras se te quedan grabadas junto con su significado”.
Cuatro artistas que marcaron su vida
Entre sus referentes se encuentran One Direction, y especialmente Harry Styles y Louis Tomlinson, cuyas canciones la ayudaron a superar una etapa difícil. También admira a Taylor Swift, con temas como Clean e I Forgot That You Existed, que simbolizan para ella la superación personal tras el acoso escolar.
“Sin la música estaría perdida. Es mi voz, mi refugio y mi forma de enfrentarme al mundo”, afirma. Numerosos estudios, como los del National Center for Complementary and Integrative Health, confirman que la musicoterapia ayuda a reducir la ansiedad, mejora el estado de ánimo y refuerza la autoestima.
“La música fue mi vía de escape y mi salvación. Me ayudó a entenderme y a no rendirme nunca.”
Para Paula, la música no solo es arte: es una forma de sanar, aprender y seguir adelante. Como ella misma dice: “Si no existiera la música, no sabría quién soy”.